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Te contamos todo lo que debes saber sobre cómo usar cloro en pastillas para piscinas para mantener el agua limpia y perfecta para el baño.
Si tenemos una piscina en casa es importante pensar en la calidad del agua para la salud y el disfrute de los bañistas, por lo que saber cómo mantener la piscina es fundamental.
Para tratar y eliminar las impurezas se utiliza cloro, un producto que ayuda a evitar que tengamos que reemplazar el agua de la piscina habitualmente, lo cual supondría un gasto innecesario y afectaría al medio ambiente.
Existen diferentes maneras de añadir cloro en una piscina y hoy desde Rimesa vamos a tratar cómo usar cloro en pastillas para piscinas. ¡Empezamos!
Beneficios del cloro para piscinas
Las pastillas de cloro son una alternativa muy eficaz para mantener el agua limpia y desinfectada de las piscinas. Ayudan a frenar la acumulación de suciedad, el desarrollo de enfermedades e infecciones y evitan que el agua esté verde.
Este producto funciona muy bien para piscinas que tienen pintura en sus paredes, puesto que si se utiliza cloro líquido este daña la pintura y hace que se desgaste. Por ello, en estos casos es recomendable utilizar pastillas de cloro en una boya clarificadora para que no dañe la superficie y la proteja.
No obstante, debemos saber cómo usar cloro en pastillas para piscinas y la cantidad óptima que se necesita en cada caso para que no tenga efectos dañinos para los bañistas.

Cantidad óptima de cloro para piscinas
El cloro ayuda a regular el pH y evitar la acidez del agua. Su cantidad varía de acuerdo con el uso al que se le dé a la piscina, pero los niveles óptimos a los que se debe mantener el pH están entre 7,2 y 7,6.
Si su nivel está por debajo de 7 significa que el agua está ácida y el uso de la piscina no es recomendable. Para medir se utiliza un instrumento llamado pH metro para poder comprobar las mediciones de la acidez.
La dosis adecuada son 200 gramos por 25,000 litros de agua y tenemos que repetir la dosis cada 10 días. Se recomienda echar la segunda dosis cuando las pastillas que se echaron anteriormente estén por mitad de su uso, ya que su eficacia se va deteriorando conforme pasa el tiempo.

Concretamente, las pastillas de cloro contienen alrededor de un 52 por ciento de ácido cianúrico, un estabilizador que reduce la alcalinidad del agua. Si se utiliza demasiado producto, los niveles de pH y de alcalinidad se verían reducidos y podría provocar problemas de salud o en la piel de los bañistas.
La mejor manera es no utilizar solamente pastillas de cloro, sino combinarla con cloro líquido o hipoclorito de sodio para conseguir mantener el agua cien por cien desinfectada.
Si tenemos una piscina en casa debemos saber cómo usar cloro en pastillas para piscinas para estabilizar los niveles de pH del agua.
En Rimesa contamos con productos para mantenimiento de piscinas. Contacta con nosotros para conocer la mejor opción para tu piscina y te asesoraremos para que conozcas cómo usar correctamente las pastillas de cloro. ¡Te esperamos!
Preguntas Frecuentes
Las pastillas de cloro deben colocarse en un dosificador flotante, en el skimmer o en un clorador automático, siempre siguiendo las indicaciones del fabricante. No es recomendable dejarlas directamente sobre el fondo de la piscina, ya que pueden concentrar demasiado producto en una zona concreta y provocar decoloraciones, manchas o daños en el revestimiento.
La cantidad de pastillas de cloro depende del volumen de agua, el tamaño de la pastilla, la temperatura, el uso de la piscina y la concentración del producto. Para calcularlo correctamente, primero hay que conocer los metros cúbicos de la piscina y después ajustar la dosis según las mediciones de cloro libre y pH. Lo más seguro es no dosificar a ojo y comprobar el agua de forma periódica con un kit de análisis.
Las pastillas de cloro lento están pensadas principalmente para desinfectar el agua de forma progresiva. Las pastillas multiacción, además de cloro, pueden incluir otros componentes como algicida, floculante o estabilizante. Son útiles para simplificar el mantenimiento, pero no sustituyen el control del pH, la limpieza del vaso ni la revisión del sistema de filtración.
El ácido cianúrico es un estabilizante que ayuda a proteger el cloro frente a la radiación solar, por lo que puede estar presente en algunas pastillas de cloro. Sin embargo, si se acumula en exceso, puede reducir la eficacia real del cloro y hacer que el agua no se desinfecte correctamente. Por eso, en piscinas exteriores conviene controlar también este parámetro cuando se usan productos estabilizados de forma habitual.
Si el agua continúa turbia, no siempre significa que falte cloro. Puede deberse a un pH desajustado, filtración insuficiente, exceso de materia orgánica, suciedad acumulada en el fondo, filtro saturado o una mala circulación del agua. En estos casos conviene medir los parámetros, limpiar el filtro, cepillar paredes y fondo, retirar residuos y valorar un tratamiento de choque si el nivel de desinfección es insuficiente.


